LOS FINAOS EN
CANARIAS
En
Canarias y durante “La noche de los Finaos” (víspera del Día de los Difuntos),
familiares, amigos y vecinos se reunían a modo de convivencia en una noche
peculiar, donde buscaban la forma de recordar a los difuntos.
Era la mujer de mayor edad de la familia la encargada de
recordar a aquellos que les habían abandonado. Recordaban a los FINAOS o
FINADOS (fallecidos), destacando sus virtudes y recordando anécdotas de su
vida.
Mientras se hablaba, se comían frutos de la época: castañas,
nueces, manzanas del país y demás, acompañado todo ello, de buchitos de anís,
ron miel o vino dulce.
Eran los niños los encargados de buena parte de la
recaudación de frutos secos.
Los niños y niñas cogían una talega e iban
visitando las casas pidiendo “LOS SANTOS”. Tocaban en la puerta y preguntaban…
¿Hay santos? Si el vecino o la vecina decía que sí, les daba de regalo en la
talega, nueces, higos pasados o castañas.
El ambiente
familiar traspasaba las puertas de las viviendas y ya en las calles, proseguía
la reunión mediante “los ranchos de ánimas”, que rondaban el pueblo o el
barrio, según se tratase, al son de malagueñas o de algún otro tipo de canto
sosegado.
Estos grupos de cantadores, recaudaban, mediante sus cantos,
pequeñas cantidades de dinero que más tarde ofrecerían al párroco del pueblo
para sufragar el entierro de aquellos que carecían de medios.
Son conocidos los Ranchos de Ánimas de los Arbejales, Teror
y Valsequillo .
Con el paso del tiempo, prevalece un cierto carácter
lúdico-popular, e incluso se reúnen los vecinos del pueblo y acompañan la noche
con la presencia de ventorrillos y bailes de taifa.
También
son muy nombradas por la zona de Agüimes, Ingenio, Santa Lucia y por muchos
barrios de la parte sur de la Isla.
Los Finaos representa
la celebración de estas fechas para muchos Canarios. Consiste en una práctica
donde se familiares, amigos y vecinos a modo de convivencia en una noche muy
peculiar.
Se hablaba, se debatía y se comían los frutos de la época: castañas,
nueces, manzanas del país y demás, acompañado todo con anís y ron miel, por el
fresquillo que ya daban las temperaturas de la estación otoñal.
Con el paso del
tiempo, ha empezado a tener un cierto carácter lúdico-popular, ya que participa
todo el pueblo e incluso se acompaña la noche con parrandas que ponen el toque
musical y divertido a la noche.
En algunos pueblos y barrios hoy día se está celebrando
estas fiestas. La cuestión es que más de 400 kilos de castañas se asaron esa
noche en el Parque Municipal de Santa Brígida para celebrar la fiesta.
Bizcochos, nueces, manzanas, anís y vino de la zona fueron, entre otras cosas
los que hicieron disfrutar a muchísima gente que abarroto las calles.
Vegeta se ha convertido en el último reducto de la capital
donde se celebra esta fiesta. La plaza de Santo Domingo Mendizábal se llenó de
malagueñas.

Si te ha gustado este post ya sabes, ¡Coméntalo!
Fuentes:
He estado dos veces en las Islas Canarias, concretamente en Tenerife, y siempre me quedo prendada de su cultura, sus tradiciones, sus costumbres. No conocía esta tradición, pero me parece muy bonita.
ResponderEliminarNo la conocia pero gracias por la informacion siempre es bueno saber un poco mas de todo
ResponderEliminarNo conocía está tradición, me ha parecido muy chula y bonita forma de recordar a los difuntos, Gracias
ResponderEliminarla verdad q no la conocia muchisimas gracias por la informacion
ResponderEliminarno conocia esta tradicion pero lo veo muy bonita para recordar a los difuntos gracias
ResponderEliminarNo la conocia esta tradicion pero la veo muy bien para recordar a los disfuntos
ResponderEliminar